MARIO SALIERI

El gran maestro del cine X europeo y uno de los realizadores más prestigiosos del porno mundial es este napolitano obsesionado por la perfección técnica y preocupado por dotar a sus filmes de las características del cine convencional. Mario Salieri es un director fundamental en la historia del porno después de casi 25 años de actividad.

La confusa normativa sobre pornografía que posee Italia es la principal consecuencia de la atípica evolución del cine X en el país transalpino. La pornografía en Italia está prohibida, con las leyes en la mano, pero goza de un cierto margen de tolerancia en cuanto a la distribución y producción de películas se refiere. Hasta mediados de los años ochenta, el catálogo de filmes X realizados estaba conformado por la dispersión y la baja calidad de las cintas de Luca Damiano, Joe D’Amato o Riccardo Schicci.
En este contexto, Mario Altieri, un napolitano con ambiciones artísticas, se introdujo en el mundo del porno con el musical seudónimo de Mario Salieri. Su punto de partida fue la distribución en territorio italiano de vídeos pornográficos que compraba en Italia, una fórmula que le ayudó a sentar las bases para comenzar a dirigir. Lo hizo realizando sus películas directamente en formato de vídeo, cuando en su país la producción cinematográfica de cine X era abrumadoramente mayoritaria, y produciendo y distribuyendo sus filmes a través de su propia compañía, 999 Black & Blue. Nacido en Nápoles el 29 de noviembre de 1957, Altieri descubrió su pasión por el cine de sexo cuando vio la secuencia del avión de la mítica “Emmanuelle”, de Just Jaeckin. Estudió Bellas Artes y, con apenas 24 años, abrió un sex-shop en el que distribuía sus propias películas de corte “amateur”, rodadas en Amsterdam. En 1985 fundó su propia compañía y comenzó a trabajar de manera profesional.
Adolescencia perversaSalieri realizó entre 1985 y 1990 una docena de películas de bajo presupuesto en las que, sin embargo, se apreciaba una búsqueda de la perfección técnica, un esmerado cuidado en la puesta en escena y la intención de crear un estilo propio que lo diferenciara del resto de sus contemporáneos. Películas como “Vacanze a Rimini”, “Viaggio nel tempo” o “Roma Connection” contienen la esencia del estilo de Salieri. Fueron la tarjeta de presentación de un cineasta que, con la perspectiva de los años, se ha convertido en el principal referente del porno europeo.
A comienzos de los 90 tuvo las primeras oportunidades de trabajar con presupuestos más holgados. Filmó entonces algunas de sus obras maestras (“Toda una vida”, “Adolescencia perversa”, “Concetta Licata”) aprovechando la extraordinaria cantera de actrices que surgió entonces en Europa. Pulió su estilo hasta alcanzar cotas de arte erótico, debido a su obsesión por el encuadre, el uso de técnicas tan poco Toda una vidausuales en el género como el travelling o el zoom y la apuesta por una fotografía de tonos azulados que recuerda la estética de las películas fantásticas de Mario Bava.
En los últimos años de la década de los 90, Salieri apuesta por un cine más comprometido, que retrata los horrores de la guerra, o por un toque autobiográfico, que le lleva a filmar sus obsesiones. Dicha tendencia, que produce grandes películas (“La fuga de Albania”, “CKP”) pero ninguna obra maestra se rompe con “La dolce vita”, donde recupera el espíritu épico de sus películas más brillantes.
No obstante, la tendencia del porno contemporáneo convierte a Salieri en una excepción dentro de un mundo en el que el sexo tiene cada vez más presencia y el argumento, menos. En 2006 filma la trilogía “Salieri Salieri Footballfootball”, en la que destripa, en clave sexual, los entresijos del mundo del balompié, y, poco después, se plantea una retirada al no encontrar mercado para su visión cinematográfica del porno. Afortunadamente para los aficionados, se echa atrás en su decisión y sigue realizando y produciendo películas para su página web (www.salieriextreme.com) en las que pone en circulación una de las obsesiones que han marcado su carrera: la violencia en el sexo. Pese a haber sido tentado para realizar filmes convencionales, el director napolitano siempre ha preferido seguir vinculado al cine X con una filosofía muy particular: “Prefiero ser uno de los primeros directores de porno que ser el número 10.000 de los realizadores de cine comercial”. En la actualidad, Salieri vive entre Roma y Praga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: